Cómo marcar una plantación en el campo
El marqueo, paso a paso: de la línea base a la última caña, sin que las filas se tuerzan.
El método sirve para cualquier frutal plantado en filas: cítricos, olivos, almendros, frutales de hueso o viña. Marcar una plantación es poner en el terreno una señal donde irá cada árbol, de forma que las filas queden rectas y a la misma distancia se miren desde donde se miren. Un buen marqueo facilita todas las labores de los próximos años. Uno malo, con filas en «falsa escuadra» (que no forman ángulo recto), se arrastra durante toda la vida de la plantación.
Antes de salir al campo
- Decide el marco y la disposición: en calles, marco real o tresbolillo. Ver marco real, en calles o tresbolillo.
- Decide la orientación de las filas y el lado del que partirás. En la calculadora, el botón «Paralelo al lado más largo» te enseña cómo queda la plantación partiendo de ese lindero.
- Fija la distancia al linde y las cabeceras para que el tractor pueda girar. Ver cabeceras y calles para el tractor.
Material
- Al menos tres personas.
- Una cinta métrica de 20 a 25 m como mínimo; una de 50 m ahorra mucho tiempo.
- Una cuerda o hilo de marqueo más largo que el lado de la parcela.
- Jalones para prolongar las alineaciones largas.
- Cañas o estacas de 30 a 40 cm para señalar cada árbol.
- Una tabla plantadora (explicada al final).
1. Marca la línea base
Elige un lado recto y bien situado: junto a un camino, a lo largo de un linde o el más largo de la parcela. Tensa la cuerda paralela a ese lado, a la distancia del linde que hayas decidido. Si no llega, prolonga la alineación con jalones.
Sobre la cuerda, mide con la cinta y clava una caña en cada posición de árbol. Esta primera fila es definitiva y servirá de referencia para todo lo demás, así que revísala dos veces.
2. Levanta una perpendicular en cada extremo
Necesitas dos líneas en ángulo recto con la base, una en cada extremo. Hay dos formas sencillas de trazarlas.
Método 3-4-5 (con la cinta métrica)
- Desde la caña del extremo (A), mide 3 m sobre la línea base y marca B.
- Con una persona sujetando el 0 de la cinta en A y otra el 0 de una segunda cinta en B, busca el punto C que esté a 4 m de A y a 5 m de B.
- La línea de A a C es perpendicular a la base. Prolóngala con la cuerda hasta el final de la parcela.
Con medidas mayores el ángulo sale más preciso: usa 6-8-10 o 9-12-15 m.
Método de la cuerda tensada
- Prolonga la línea base más allá del extremo y marca dos puntos a la misma distancia del extremo, uno a cada lado.
- Ata los extremos de una cuerda, más larga que la separación entre esos dos puntos, a cada uno de ellos.
- Tira de la cuerda por su punto medio hasta tensarla y marca en el suelo dónde cae ese punto.
- La línea que une el extremo de la base con esa marca es perpendicular.
Comprobación: mide la distancia entre las dos perpendiculares al otro lado de la parcela: debe ser igual a la longitud de la base. Si además mides las dos diagonales del rectángulo, deben coincidir. Un pequeño error en este paso se multiplica en cada fila, así que no sigas hasta que cuadre.
3. Marca el resto de filas
- Sobre cada perpendicular, clava una caña a la distancia entre filas (en un 6 × 4, cada 6 m). En la base, las cañas ya están a la distancia entre árboles (cada 4 m).
- Tensa la cuerda entre cada pareja de cañas correspondientes de las dos perpendiculares.
- Mide sobre la cuerda con la cinta métrica y clava una caña en cada posición de árbol.
- Retira la cuerda y repite con la fila siguiente.
Es mejor medir con la cinta sobre una cuerda lisa que usar una cuerda con nudos cada pocos metros: las cuerdas se estiran de forma desigual al tensarlas y cambian de longitud con la humedad, y las marcas acaban desplazadas.
Tresbolillo
En el tresbolillo, cada árbol está a la misma distancia de sus vecinos. La forma más sencilla de marcarlo con este procedimiento es:
- Separa las filas 0,866 veces la distancia entre árboles. Con árboles a 5 m, las filas van a 4,33 m.
- En las filas pares, empieza a marcar a media distancia (2,5 m en el ejemplo), de forma que cada árbol quede frente al hueco de la fila anterior.
También se puede trazar con triángulos equiláteros: sobre la base, se toma un tramo de varias marcas y una cuerda del doble de su longitud. Se fijan los extremos de la cuerda a los extremos del tramo y se tensa por su punto medio. Ese punto es el vértice del triángulo, y sus lados se prolongan como nuevas alineaciones. Es más laborioso y cualquier desviación se acumula, así que conviene comprobar las distancias a menudo.
4. Abre los hoyos sin perder la alineación
Al abrir el hoyo hay que quitar la caña, y es fácil que el árbol acabe plantado unos centímetros fuera de su sitio. La tabla plantadora lo evita. Es un listón con tres muescas: una en el centro y dos en los extremos, más separadas que el ancho del hoyo.
- Apoya la muesca central sobre la caña del árbol y clava dos cañas auxiliares en las muescas de los extremos.
- Retira la tabla y la caña central y abre el hoyo entre las dos auxiliares, sin moverlas.
- Para plantar, vuelve a colocar la tabla con sus extremos sobre las cañas auxiliares y apoya el plantón en la muesca central.
Doblar una plantación existente (cinco de oros)
Para intensificar una plantación con un marco amplio, se coloca un árbol nuevo en el centro de cada grupo de cuatro. El punto se encuentra tensando dos cuerdas en diagonal entre los cuatro árboles: donde se cruzan va el nuevo. Si la plantación original estaba bien alineada, las nuevas filas también lo estarán. Ten en cuenta que los árboles intercalados compiten por espacio y, si luego se arrancan, sus raíces pueden dejar problemas de hongos en el suelo.
Fuente
Basado en Carbó Gómez, A. y Vidal Marco, O. (1978). Marqueo de plantaciones. Hojas Divulgadoras n.º 21/78. Ministerio de Agricultura. El método 3-4-5 y las comprobaciones de diagonales son prácticas habituales de topografía añadidas en esta guía.